lunes, 3 de agosto de 2015

MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

Por fín terminamos hoy con esta serie que comenzáramos allá por el mes de mayo. Durante este tiempo nos han acompañado los diferentes Cristos crucificados que desfilan por nuestras calles entre el Viernes de Dolores y el Viernes Santo. Consuelo, Sangre, Agonía, Perdón, Sed, Expiración y ahora Misericordia.
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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

VII. "Mirarán al que traspasaron


"Después de beber el vinagre, dijo Jesús: "Todo se ha cumplido". E inclinando la cabeza, entregó su espíritu. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán hueso alguno. Y otro pasaje de la Escritura, dice: Mirarán al que traspasaron."

Así nos narra San Juan en su Evangelio el tan conocido momento de la Lanzada. Todo se ha cumplido. Cristo ha padecido mil afrentas y escarnios, ha sido coronado de espinas, una caña ha sido su cetro, ha sido azotado y ha cargado con su cruz hasta el Gólgota. Clavado en el madero, ha perdonado a sus verdugos, nos ha entregado a María por Madre, ha bebido vinagre y clamado al cielo desesperado antes de expirar. Ahora, con su pecho atravesado, en su faz no queda rastro de dolor, de sufrimiento, de agonía ni de maltrato. Tan solo queda paz. Sus ojos cerrados nos miran piadosos y nos entregan su Amor y el Perdón fruto de su infinita y divina Misericordia.

Todo es silencio en su retablo, en su recogida capilla de la Iglesia, la más joven de cuantas componen el templo. A pesar de la forzada posición del inerte cuerpo, el rostro se ve tranquilo, libre de sangre, sudores, sufrimientos y espinas. Enmarcadas por el alborotado cabello, sus facciones quedan semiocultas, de manera que nuestros ojos se detengan primero en la sangrante herida del Costado, de la cual manan Sangre y Agua, la divina mezcla del Cáliz de la Eucaristía. Para observar esos ojos cerrados en el sueño redentor hemos de colocarnos junto a sus pies. Embriagados por la quietud, nos encontramos llorando bajo su mirar, apoyando una mano cargada de besos en las llagas de los pies.

Viernes de Dolores, la oscuridad de la Calle de la Hoz engulle a la silenciosa comitiva, una oración en los labios al Cristo de la Misericordia. Tendido va sobre su madero, apoyado en los hombros de todo aquel que quiere acercarse para soportar su dulce peso. "Venid a mí los que estáis cansados que yo os aliviaré, pues mi yugo es suave y mi carga ligera". Resuenan en esta noche, preludio de la Pasión las palabras de Cristo. "El que quiera ser discípulo mío, que carge con su Cruz y me siga." Tantas veces nos insiste el Señor en que cojamos nuestra cruz que el mismo nos da ejemplo cargando con la de todos. En esos días de primavera, nosotros cogemos la suya para recordarnos que somos  todos hermanos, que el peso es llevadero si lo llevamos entre todos. ¿Cuántas veces nos negamos a socorrer al necesitado?¿Cuántas nos negamos a aceptar las dificultades de la vida? Es entonces cuando se nos aparece Jesús con la Cruz a cuestas de nuevo, para enseñarnos a diferenciar entre lo correcto y lo facil. Esto es lo que nos enseña el Cristo de la Misericordia esa noche de Viernes de Dolores.

De nuevo es Viernes Santo. De nuevo son dos los que dialogan sobre el trono. Sin embargo, esta vez Jesús no puede mirar a su sayón, pues ya ha muerto, tampoco lo necesita, pues Longino ya ha sido perdonado antes incluso de agarrar la lanza. Sin embargo, el centurión no puede evitar sentirse culpable, avergonzado. "Verdaderamente este era Hijo de Dios". Ha atravesado la piel y la carne del divino Costado, y su expresión, lejos de la burla o de la indiferencia de quien cumple órdenes, refleja angustia y culpabilidad.

No culpemos a Pilatos, ni a los Sacerdotes, ni a Longino, ni a Judas. Ellos, aunque no fueran conscientes formaban parte del plan redentor. No los culpemos, ni los coloquemos en las fauces del Maligno como Dante, pues sin ellos Cristo no hubiera muerto, ni nos habría salvado. Seamos misericordiosos como Jesús, el Cristo de la Misericordia, lo fue.




sábado, 1 de agosto de 2015

MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

Comenzamos el mes de agosto y con el encaramos la recta final de esta serie. Volvemos en esta calurosa mañana la vista atrás hacia Viernes Santo

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

VI. "Todo está cumplido

Viernes Santo. De nuevo Viernes Santo. Desde primera hora de la mañana hemos visto a Jesús ser condenado, cargar con su cruz, ser maltratado, burlado y crucificado y, aun así, tiene la fuerza de volver la vista hacia su madre para darle palabras de ánimo.Ahora que el mediodía se acerca, un tambor sordo acalla todo sonido, todo murmullo de los que hasta hace unos segundos llenaban la calle Cánovas del Castillo. El incienso asciende hacia un cielo abierto y despejado, como una bella  y olorosa oración. Sobre un lecho de claveles aparece entre las sombras de la cochera el más joven paso de nuestra Semana Santa (hasta la fecha). Impactante como siempre, desde aquella tarde de su presentación en Santa Clara, templo donde habría de permanecer expuesto al culto, el Stmo.Cristo de la Expiración atrae todas las miradas. Hay ciertos momentos en que la creación de un hombre supera incluso el entendimiento y la existencia de su creador, y esta magnífica talla de nuestro ciezano escultor Antonio Jesús Yuste, que merecidamente le valió el premio de "La Hornacina", es un claro ejemplo de estos casos.

"Jesús, dando un fuerte grito, entregó el Espíritu".(Mt 27, 50)

"Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró" (Mc 15, 37)

"Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró" (Lc 23, 46)

"Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu." (Jn 19, 30)

Así nos cuentan los Evangelistas la muerte de Nuestro Señor. Yuste Navarro en este Cristo resume estas cuatro frases. La fuerza de los Sinópticos se hace presente en la crudeza y el realismo de los rasgos, en ese movimiento que se intuye, con los pulmones vacíos de haber exhalado el último aliento, con la cabeza congelada en una eterna y brusca caida, con la forzada postura de los retorcidos e inertes brazos. Sin embargo, en su triste mirada, en sus ojos a medio apagar se reflejan una vida que se escapa y la docilidad y mansedumbre con que el Amor se entrega a si mismo. La satisfacción de haber cumplido con todo lo que vino a realizar en este mundo se refleja en sus pupilas vidriosas con la misma dulzura con la que San Juan nos cuenta la entrega final. En sus entreabiertos labios aún se adivinan las palabras con las que daba fin a su misión: "Todo está cumplido".

Las largas filas de nazarenos llegan hasta la esquina siguiendo al Cristo que bebió para que se cumpliera la Escritura antes de morir. Todo es Silencio. Ante nuestros ojos, envuelto en la mística bruma del incensario, sutilmente balanceado al son de un tambor sordo por sus expertos anderos, el Cristo de la Expiración abandona esta vida para abrirnos las puertas de la Vida. Aunque no pueda verlo desfilar por las amplias calles que siguen a la Esquina del Convento esa dolorosa Mañana, verlo entre luces y sombras de la calle Cánovas del Castillo es emocionante, la callada quietud que se genera en este bullicioso punto en que comienza el desfile ante su maltratada imagen llega hasta e más recóndito rincón del alma.

Fue este uno de los más impactantes pasos de cuantos desfilaron en la Procesión Magna del Centenario de la Junta de Hermandades Pasionarias la noche del 4 de Octubre de 2014, en parte por la espectacular iluminación que lo alumbró durante el recorrido, iluminación que tan solo ha llevado en esa ocasión. Y es gracias a esta procesión que pude pasar unos minutos a tan solo un palmo de su piel policromada. La tarde posterior a ese gran evento,me encontré con los hermanos de San Pedro bajando del trono a su Cristo y llevándolo a su bajo. Allí me recreé, aprendiéndome cada rasgo, cada herida, cada gota de su Preciosísima Sangre, desde la más aguda espina de su corona hasta el último contorno de sus pies.

Estos escritos no tienen sino la misión de invitaros a cada uno a buscar un momento de sosiego para hacer como yo y acercaros a la Iglesia tan solo para observar cualquiera de estas maravillosas imágenes desde todos los ángulos que permitan la capilla, desde la Asunción, con su Agonía, Sed, Sangre y Misericordia, hasta la ermita del Consuelo, pasando por el Convento del Perdón y Santa Clara, donde en la penumbra de una esquina aguarda una oración el Cristo de la Expiracion.


miércoles, 29 de julio de 2015

MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

Volvemos un día más con la quinta entrega de la serie que venimos realizando desde mayo.

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

V. "Tengo Sed"

Cuando el mediodía del Viernes Santo ciezano se acerca, el luminoso claroscuro de la calle Cánovas del Castillo acoge unas interminables filas de túnicas negras, negras como la noche del Jueves Santo en la que acompañaron a su Cristo titular. Ahora hacen penitencia con la última incorporación de su cofradía, uno de los primeros pasos de la época dorada que vivimos en los últimos años, un imponente Cristo que abre la serie de crucificados de esta dolorosa mañana. Quizás sea porque la novedad ha desplazado el centro de atención hacia otros pasos más recientes pero Jesús en el Calvario pasa un poco desapercibido cuando en su momento fue una de las grandes incorporaciones a la Semana Santa. Hernández Navarro y la Cofradía del Stmo. Cristo de la Agonía nos presentan un grupo escultórico con dos únicos personajes: el Cristo de la Sed y un sayón que le ofrece hiel y vinagre. En un primer vistazo, cualquiera diría que simplemente es eso, un Señor sediento y un hombre que le da de beber amargura para burlarse; sin embargo, hay mucho más que eso entre esas dos imágenes. Los ojos de Jesús se dirigen en línea recta hasta los de su verdugo y, aunque sus labios se entreabren en el humano intento de saciar la sed de un cuerpo cansado y torturado, sus ojos, ventanales abiertos del alma, rebelan una fuerza penetrante. No es ira ni resentimiento lo que de ellos mana sino misericordia, ternura y redención y, al mismo tiempo,un dulce reproche tiznado de un punto de decepción. La mirada del sayón, que en un principio se nos antojaba burlona y cruel, se cambia por una de vergüenza, arrepentimiento y remordimiento.
El Misterio redentor se hace plenamente patente en esta muda conversación. Dios encarnado nos mira desde lo alto de su Cruz y nos enseña a perdonarnos con su ejemplo por delante, sin sermones vacíos ni palabras huecas. Con su mansedumbre de espíritu, incluso en su agonía nos mira con cariño, con esos ojos enamorados que solo el amor llevado hasta el extremo puede conseguir. Nosotros, sus hijos, representados en el sayón, recibimos ese cariñoso reproche que nos hace vernos pecadores, alzando la mano y la voz en contra de nuestro hermano, en contra de nuestro Señor, Esa mirada solo puede durar unos segundos pues, arrepentidos y avergonzados lo único que podemos hacer es bajar la cabeza y llorar pidiendo un perdón que no merecemos y que ya hemos recibido de esos mismos ojos que nos han mostrado nuestra culpa.
Es probable que estas reflexiones no hubieran nacido en mi pensamiento si la Casa de los Santos no estuviera en obras, obligando a desalojarla y si, por un casual del destino la cofradía no hubiera decidido colocarlo a pie de suelo en la capilla junto a su titular y a su madre de la Piedad. Mi primer pensamiento al verlo allí junto al impresionante Cristo de la Agonía fue el fresco vaticano de "La Escuela de Atenas" con Platón apuntando hacia el cielo y el Mundo de las Ideas y su discípulo Aristóteles mirando hacia el mundo real. De la misma manera, ambos Cristos reflejan la doble naturaleza de Cristo: divino Hijo de Dios bajado del Cielo y que nos enseña el camino al paraiso, abriendo el sendero con su sacrificio. Y, a un mismo tiempo, Hombre, hermano nuestro que nos enseña a perdonar y a amar hasta el extremo con su ejemplo, muriendo por nosotros. Ambas imagenes reflejan no solo el eje principal de la mayor historia jamás contada, sino la mayor historia de Amor jamás contada, una historia de amor que transciende culturas, tiempo y espacio, una historia eterna. Alguien podrá decir que tan solo es una historia, un cuento tan real como los sueños. A esto yo respondo que, en el fondo, no importa si ocurrió realmente hace 2000 años o no, lo realmente importante es que nos sirva de ejemplo para poner el amor al prójimo por delante de todo, incluso de nosotros mismos. Si esta historia no influye en nosotros y la dejamos pasar como quien lee el periodico de nada sirve que ocurriera, pero si nos ayuda a ser mejores, valdrá mucho más que cualquier hecho real. Yo, aun así, seguiré creyendo que Dios mismo se encarno y murió por nosotros para salvarnos.

"Señor, dame sed,
sed de perdón,
sed de amor,
sed de vida,
y dame el agua que 
sacie mi sed."


miércoles, 15 de julio de 2015

MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA

Tras un mes de descanso en el blog, volvemos con la cuarta entrega de los Señores de la Cruz Ciezana.

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON: LOS CRUCIFICADOS DE CIEZA



IV. "Perdón, oh Dios mío"

Es Viernes Santo, atrás han quedado las palmas, las rosas, la sangre, las plumas, la alegría y el incienso. Es Viernes Santo, cae la noche. El aterciopelado cielo se cubre con un manto de luto azul profundo, como las túnicas que aguardan en la Iglesia, esperando, anhelando que el portón se abra y de comienzo la más solemne, la más majestuosa, la más lenta y la más nocturna de las procesiones de Cieza. El silencio se crea tanto en el interior como en el exterior cuando el portón se abre para mostrar un estandarte de blanco contraste y un redoble de muerte y Pasión. La OJE comienza a interpretar "la Madrugá" del maestro Moreno. Silencio en la plaza cuando la Cruz sale a la puerta y un policía nacional se acerca a sus pies para depositar una vara de orquídea, igual que la que iluminaba el rojo manto de la Sangre, junto a su difunto Padre, en memoria de todos los que vistieron el marino uniforme y dieron su vida por él y por Él. Silencio en la calle del Cid, el mismo silencio que surge cuando las campanas del Convento cortan el aire para recibir a su Señor una noche de Miercoles Santo; el mismo silencio que contiene la Esquina del Convento cuando sale el tumbado Cristo por su puerta en esa noche que cada fibra de nuestro cuerpo sabe que la hora se acerca, que el Domingo de Ramos está a unos minutos de nacer; el mismo silencio que un momento antes había surgido cuando trasladaron hasta su reclinado trono los anderos a su Padre, túnica y leño solamente separando piel y piel. Porque, si los ciezanos veneran y claman al Cristo del Consuelo buscando a un Padre y en el de la Agonía encuentran un magnetismo ineludible buscando en Jesús a nuestro Hermano, el Santísimo Cristo del Perdón despierta cariño y amor, como el de un niño hacia su abuelo. 

Custodio del Sagrario de San Joaquín, en esa serena capilla recibe cada día tantas oraciones como escucha el Verdadero Dios y Verdadera Eucaristia venerado en la Custodia, pues quien se acerca a rezar ante el Pan de Vida en este templo, no puede evitar dirigir al menos una mirada a ese crucifijo. Primero en procesionar por las calles (o por lo menos así era hasta la instauración del traslado del Cristo de la Misericordia) y último Cristo clavado a la Cruz en recojerse, el Cristo del Perdón es el de facciones más duras y avejentadas; en su piel, apenas policromada, se aprecian las mellas de la gubia. Distintos barnices le dan ese color moreno propio de la madera, como si Jesús en esa imagen quisiera fundirse con el Leño, quedarse en el para siempre. Por amarnos tanto, quiere Él estar así escarnecido, muerto y humillado pero satisfecho si con ello consigue arrancarnos lágrimas de redención. Sólo tres puntos tienen color: el paño de pureza, la herida del Costado, sangre que mana de su piadoso corazón, y los entreabiertos ojos, vacíos de vida por habérnosla entregado toda a nosotros.

Yo mismo he estado junto a su figura muchas veces. Un Miércoles Santo, viéndolo perderse por la calle del Cid mientras espero para tocar tras el Señor de Cieza. Un Viernes Santo observando cómo los brazos de la Cruz casi rozan las puertas de la Asunción, un Sábado de Pasión besándole los pies en el altar del Convento, un día de mona, suspirando agarrado a sus dedos inertes antes de que lo suban a su capilla, y un día cualquiera, arrodillado en ese mismo lugar perdiéndome en lágrimas mientras mi boca pronuncia silenciosas oraciones para después tocar con el órgano su marcha, la más hermosa a mi parecer de las que compusiera Gómez Villa y la que más se adecua a quien está dedicada.

Quiero terminar con los versos de una oración personal a este Señor:

"Si por una vez haber mirado
ganara la salvación,
mil veces me habría salvado
mirando al Cristo de Perdón."


sábado, 13 de junio de 2015

VERSOS AL VIENTO

Por fín ha llegado el momento, después de estas dos semanas de expectación, internet ha dado a luz la nueva y flamante obra poética, segunda en mi producción titulada VERSOS AL VIENTO. No explicaré hoy nada más sobre puesto que ya he expuesto toda la información en este blog durante estas semanas. Solo os dejo el enlace de descarga GRATUITA: Descarga GRATIS aquí.
Nada más, solo espero que la disfrutéis tanto leyendola como yo realizandola.


viernes, 12 de junio de 2015

VERSOS AL VIENTO: CUENTA ATRÁS

Apenas 24h restan para el estreno universal de Versos al Viento; y esta tarde, para celebrar tal acontecimiento os traigo el último adelanto. De la frescura de Prolegómenos y Meditaciones pasamos a la seriedad del viaje desde la oscuridad a la luz en De Amores y Olvidos. De su melancolía como en un río desembocamos en el mar de la quietud y el adiós con De Recuerdos y Despedidas. Si el paso del tiempo estaba presente en las dos anteriores, esta última parte expresa la huella que este deja en la memoria. El pasado y las despedidas ponen cierre a la obra.
Como siempre, el verso libre predomina; sin embargo, el Soneto, estrofa reina, vuelve a hacer acto de presencia junto a otro poema que responde a lo que yo llamo pseudo-coplas de pie quebrado, esa forma que tan profusamente defendió el gran Manrique aparece un tanto distorsionada. Rima dispar y dos versos largos, de entre 6 y 10 sílabas, que se alternan con uno corto, así defino estas pseudo-coplas. 
Nada más que añadir, solo estad atentos pues a lo largo del día de mañana, sábado 13 de Junio (San Antonio de Padua), verá por fin la luz mi nuevo poemario Versos al Viento. Solo os dejo para terminar "Recuerdo de una Melodía Olvidada". Espero que disfrutéis del poema y de los que le acompañan en el edificio de este poemario. ¡Hasta Mañana!

RECUERDO A UNA MELODÍA OLVIDADA

Pequeña y olvidada, simple nota
Que te llaman tonalidad menor
Que aun así es tu sonido mejor
Y tu sutil belleza así denota

Bella y tranquila su cara anota
Melancólica y serena menor
Nadie en la pequeñez fue mayor
Que en el pentagrama tan triste nota

De tu simple y compleja melodía
Que sin necesidad del alma aflora
Con tu olorosa y mágica armonía

Cuando de mi muerte llegue la hora
De sosiego llénate, alma mía
En esta dulce y sutil cantora.


jueves, 11 de junio de 2015

VERSOS AL VIENTO: CUENTA ATRÁS

Buenos y lluviosos días.
Faltan solamente dos jornadas para que, por fin, vea la luz Versos al Viento. Que día mejor que este melancólico para hablar de la segunda parte del poemario. De Amores y Olvidos cuenta con el mayor número de composiciones de la obra, llegando a tener ocho poemas bastante largos frente a los siete de Prolegómenos y meditaciones y los cinco de la última parte. En ellos se cuenta una historia de amor, pero no el relato romántico arquetípico, se trata de la búsqueda de un solitario de un amor, que se le manifiesta en el camino de la vida de distintas formas. El amor se identifica con la libertad del preso, la luz del día, el descanso, la paz y otras imágenes luminosas, mientras que la soledad y la búsqueda se presentan como un camino arduo y costoso en medio de la oscuridad de una noche cerrada mientras el peregrino arrastra sobre si una carga que no existe más que en su mente.
En cuanto a los poemas en si, en este capítulo no aparece ninguna estrofa reconocible aunque varios de ellos responden a la estructura que podríamos llamar "canción" con alternancia de estrofas y estribillos. Como podréis observar, a lo largo de la obra hay varias referencias a la música, contando con dos poemas dedicados a este arte, uno en la primera parte y otro en la última. Además de esa suerte de canciones, uno de los poemas del cuerpo central del poemario se titula "Sonata a la Nostalgia". ¿Por qué sonata? En términos musicales, la forma sonata viene a ser A-B-A, es decir, se  propone y desarrolla el tema principal que va seguido de un segundo tema, el cual sirve de enlace para la reexposición de A, que varía para desembocar en la cadencia final.
Por último y como curiosidad, hay varios homenajes a distintos poetas de todos los tiempos y un poema acróstico. Dejo esto para que el lector tenga ese aliciente de buscar los homenajes y encontrar ese juego de letras.
Termino hoy con Filósofo de la Noche, un poema que escribí una noche de fiesta y con el que se abre el capítulo del que hemos hablado hoy.

FILÓSOFO DE LA NOCHE

Soy filósofo de la noche
Observador inánime de pasiones
Y juergas
Soñador desvelado bajo las estrellas
Llama fría en el candelero
Fuerte al soplido, serena con el viento
Consumida por el tiempo
Entre copa y copa mi boca desierta
Cerrada permanece
Inalterada por la vid
Entre canción y canción mi cuerpo enhiesto
Retorcido en piedra
Recogido en quietud
Con un valle de locura y desenfreno
Solo mis ojos revelan melancolía
Negros pozos anhelantes
Del momento en que el milagro se obre
Y piedra, por fin, se convierta
En carne


miércoles, 10 de junio de 2015

VERSOS AL VIENTO: CUENTA ATRÁS

¡Muy buenos dias!
Después de este puente, preludio de las estivales vacaciones, volvemos con renovadas energías para comenzar la cuenta atrás para la publicación de Versos al Viento. Hoy a falta de 3 días para tan señalado acontecimiento os traigo otro pequeño adelanto.
Como ya expliqué en anteriores entradas, esta nueva obra se divide en tres partes. La primera de ellas, titulada Prolegómenos y Meditaciones, es el capítulo donde se encuadran los poemas mas frescos y relajados. Reflexiones sobre elementos naturales de diversa índole, sobre la música y la vida se agrupan aquí. Ya es común en mi que las composiciones no tengan una estructura métrica conocida ni sujeta a rima en la mayoría de casos; sin embargo, rompo esta costumbre de libertad para atarme a dos estrofas: el Soneto y el Haiku. Mi relación con ambas dos tiene su origen en el profesor de lengua y literatura que me tocó en suerte en 1º de bachiller. A través de los versos de Ángel González y de los grandes maestros de la literatura española, d. José Simeón Carrasco me enseño que, cualquier poeta debe intentar indispensablemente en algún momento de su vida componer algún soneto. También me introdujo en el fascinante mundo de los Haikus, pequeñas estrofas de tres versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente, sin rima necesaria. Estos pequeños bocados de poesía me fascinan por la dificultad que implica a la hora de transmitir. Si los conceptistas barrocos los hubieran conocido también se habrían quedado prendados de su sutil belleza, pues con brevérrimas palabras el haiku tiende a transmitir lo máximo posible. Si he conseguido tal objetivo en los cinco que incluye el poemario, lo dejo a vuestro juicio personal. 
Para terminar os traigo un poema de muestra de este primer capítulo. Con Hasta dónde llegarías nos despedimos por hoy.

¿Hasta dónde llegarías por ver la risa temblar?
¿Hasta dónde llegarías por ver el día callar?
¿Hasta dónde llegarías por tu amor amar?
¿Hasta dónde llegarías si la vida te pudiera dejar?
¿Hasta dónde llegarías por tu camino al andar?
Si con la tarde te fueras,
Ha donde nunca has de volver,
Hasta donde llegarías,
Sin saber lo que hacer.
¿Hasta dónde llegarías en las alas del viento?
¿Hasta dónde llegarías con el soplo de un aliento?
A la luna, al sol,
Quizás hasta donde nada
Tu nombre pudiera escuchar
¿Hasta dónde llegarías?
Hasta donde el camino me quisiera llevar.


sábado, 6 de junio de 2015

PIANO Y CORO, ESTRENOS MUSICALES

Buenas y musicales tardes,
Os traigo hoy los videos del estreno universal de dos de mis primeras obras. PRAELUDIUM ET INVENTIO INITIALIS (Preludio e Invención en Do Menor) y VEN, ESPÍRITU DIVINO (Coral adaptado para Orquesta de Flautas) interpretado por la Orquesta de Flautas de Cieza. Espero que las disfruteis.



viernes, 5 de junio de 2015

VERSOS AL VIENTO

Buenos días a todos, os traigo hay un nuevo adelanto poético para terminar la semana. Preparad el fosforito para marcar en el calendario el día D, el día de la luz de las palabras. Se acerca el momento de que mi nuevo poemario se haga público y ese momento será el próximo Sábado 13 de Junio. ¿Por qué ese día? Simplemente porque es el día de San Antonio, mi onomástica, y quiero haceros un regalo a todos los amantes de la literatura con Versos al Viento.
Para que no os quedeis con muchas ganas, os dejo el poema que encabeza toda la obra, el poema prólogo Así Escribo.

Me tiembla el pulso
La sangre se me acelera
Hacia mis latidos
La música fluye
Empujando mi tierna pluma
Por caminos de tinta
Hiriendo el papel en su insondable
Seno empapándolo en lágrimas
De poesía
Las musas me acarician
Con sus delicados dedos
Y guían mi escritura
Mi diestra es solo su pincel
Armonía y melodía son ellas
Pues
Escribo lo que me dicta
La música.