viernes, 24 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: MÚSICA Y SEMANA SANTA IV

Viernes de Cuaresma, de nuevo toca hablar de música cofrade en un nuevo artículo titulado:

LOS SESENTA, LA ERA DORADA

No es algo casual el que hayamos escogido este título, pues si bien a partir de 1950, y en particular en la década de los sesenta, se componen un número considerable de marchas, y marchas que marcarían el devenir de las dos grandes corrientes en banda de música, será durante estos años cuando uno de los máximos representantes del estilo general o fúnebre realice la mayor parte de sus obras: Ricardo Dorado Janeiro.

Nacido en La Coruña, pronto se trasladó a Madrid, donde estudió bajo la tutela de músicos como Joaquín Turina y Manuel de Falla y dónde llegó a ingresar en las unidades musicales de los regimientos Zamora e Inmemorial. Su trayectoria profesional no se limitó a la música semanasantera, sino que se extendió a distintos campos, llegando a componer incluso una opereta (La Gitanilla) y varios pasodobles. La banda sonora de "Historia de una Fiesta" (Mariano Ozores. 1965) también se la debemos a él. También marchas militares tan conocidas como "Los Paracaidistas" o "La Orgía Dorada" son suyas.

Pero, obviamente, es su obra religiosa y procesional por la que es recordado y la que hoy nos ocupa. Aunque encontramos que, en 1929, compone una temprana marcha dedicada a la Piedad de Málaga, su obra se encuadra en la década de los 60, época en la que daría por finalizada su carrera como interprete (de hecho, fue oboista) y director y se dedicaría principalmente a la enseñanza y la composición.

Su primera marcha fúnebre, con la que sentaría el precedente de su personal forma de componer, será Getsemaní (1960), dedicada a su difunta esposa. Esta marcha, de gran belleza, nos da toda la información que debemos saber sobre su música. Ricardo Dorado es plenamente romántico, lleva a la plenitud ese estilo que fundará Gabaldá y que establecieron definitivamente los Font y Mariano San Miguel. Su dominio sobre la orquestación de la banda es pleno, conoce perfectamente los límites de cada instrumento y los colores que le aportan, así, cuando quiere buscar dulzura, recurre a los clarinetes y flautas, añadiendo poco a poco al resto de maderas, con las trompas sosteniendo la armonía, creando un colchón armónico que le da cuerpo a la música y va generando tensión. En dos momentos de la marcha, los metales desaparecen: la introducción y un aparte justo antes del tutti central, donde las maderas recrean una suerte de coral con una armonía modal, carente de tensiones pero cargada de expresividad, una plegaria fúnebre in memoriam de su mujer.

Tanto en esta como en sus demás marchas, incluida su más reconocida obra, Mater Mea, juega mucho con las combinaciones instrumentales, buscando distintos efectos, y generando tensiones. Utiliza melodías muy sencillas, a veces basadas en dos únicas notas largas que le permiten desarrollarlas de distintas formas, transportándolas, adornándolas y realizando progresiones con ellas. Estas melodías también le sirven para jugar con una armonía sencilla, en el sentido de que no utiliza recursos muy complejos, pero muy bien estudiada de forma que le vaya generando una dirección que hace que el oyente sienta ese dolor que una marcha fúnebre debe reflejar.

Parece increible que un compositor halla llegado a ser tan famoso en toda España, y fuera de nuestras fronteras, en el ámbito cofrade, y que sus obras, medio siglo después, sigan siendo del agrado de todas las generaciones, no pasan de moda, son un punto en común para todo cofrade que se precie, no hay discusión que valga cuando se afirma que Dorado es uno de los grandes. Parece increible todo esto. Sin embargo, cuando estudias su música... todo se comprende.


miércoles, 22 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: DE OTRAS SEMANAS SANTAS

Hoy nos escribe un compañero cofrade y músico que, en Semana Santa, vuelve a la ciudad de su familia, a la castellana villa de Ávila. Por Jorge Carretero Koch:

ÁVILA Y SU SEMANA SANTA


Ávila, la ciudad de los Caballeros. Ávila, la Jerusalén de Occidente. Ávila y su muralla viven intensamente su semana de Pasión. Una Semana Santa en la que se mezcla arte y devoción, lo antiguo y lo nuevo. Una semana de dolor por la Pasión y Muerte de Jesús y de alegría por la Resurrección del hijo de Dios.

Hablar de la Semana Santa abulense es hablar de su historia, de su tradición, de su devoción. Devoción al ver a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli en la noche de Martes Santo. O de silencio en la madrugada de Jueves Santo cuando sale a la calle el Santísimo Cristo de las Batallas, imagen que acompañaba a los Reyes Católicos en sus guerras. Un silencio unido al roce de los pies de los anderos en el frío suelo, a veces roto por el agónico sonido del cornetín o por el tintineo de las esquilas.

Hablar de la Semana Santa abulense es hablar también del multitudinario viacrucis alrededor de la muralla la madrugada de Viernes Santo. Un viacrucis presidido por el Cristo de la Buena Muerte o de los Ajusticiados. Un cristo con una espalda desgarrada por nuestros pecados pero con una mirada que transmite perdón y paz.

En esta Semana de Pasión tampoco nos podemos olvidar del Encuentro entre el Santísimo Cristo de la Ilusión y su madre, Nuestra Señora de la Esperanza la noche de Lunes Santo; de la noble y majestuosa tarde de Martes Santo, cuando sale la  Virgen de la Estrella y el Jesús Redentor ante Caifás. O la procesión del Miserere en la madrugada de Miércoles Santo, una procesión en la que unos cien penitentes, tres de ellos portando cadenas en sus tobillos, van andando junto a María Magdalena hacia la ermita del Humilladero donde se canta el Miserere, preludio de la muerte de Jesucristo.

Por último, cabe mencionar la procesión general de Viernes Santo. Desfile solemne que aglutina a todas las cofradías, en perfecta unión, acompañando al Santo Sepulcro y a la Virgen Dolorosa. También procesiona el Santísimo Cristo de las  Murallas, símbolo de la Junta de Semana Santa de Ávila y del pueblo en general.

Pero no sólo es esto, Ávila tiene mucho más. Son catorce cofradías que anuncian la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Catorce cofradías que han otorgado a Ávila el título de Interés Turístico Internacional. 



viernes, 17 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: MÚSICA Y SEMANA SANTA III

Un viernes más, hablamos de música, hoy toca:

MANUEL LOPEZ FARFÁN

Entre lo Romántico y lo Andaluz

La semana pasada, cuando hablábamos de la familia Font, comentábamos que fueron ellos los precursores de la música procesional andaluza, introduciendo nuevos elementos, como saetas, en las marchas, elementos más propios de la música popular y del flamenco que de la música culta. De esta forma, la música procesional en España se divide. No podemos perder de vista que estamos en la década de 1920, una época en que las marchas fúnebres están en pleno auge, surgiendo compositores como el vasco Mariano San Miguel Urcelay, compositor de una de las mayores y más famosas obras cofrades de todos los tiempos: MEKTUB.

Farfán no será una excepción, de las 20 marchas de su autoría, la mitad se rigen por los cánones románticos, aunque, en su genio musical, introduzca armonías y ciertos elementos melódicos como floreos más cercanos a lo popular. La mayor parte de ellas pertenecen a su primera época, una época que finaliza a mediados de los 20 con su ingreso como director en la banda del regimiento Soria 9, dónde trabajará hasta su jubilación.

Será en esta segunda etapa cuando nos lleguen sus obras más personales. Ritmos arriesgados, acompañamientos nunca vistos, melodías alegres, cornetas y otros instrumentos exóticos, esas son las características esenciales de las ocho marchas que compondrá entre 1924 y 1927. Este periodo lo inaugura con una obra para la hermandad de las Siete Palabras de Sevilla, una marcha antológica y a la cual le debemos la existencia de las llamadas "marchas de palio". Esta obra incluye melodías alegres, ritmos más propios de un pasodoble, o una rumba incluso, e instrumentos atípicos como cascabeles y panderetas. Todas estas cosas hicieron que durante bastantes años el Arzobispado de Sevilla la prohibiera en los desfiles pasionales por no considerarla acorde con el espíritu de la Semana Santa. Estamos hablando de Pasan los Campanilleros.

En 1928 firma una obra recopilatoria donde introduce gran parte de varias de estas marchas alegres y que titula "¡El Calvario de un Artista!". Una composición que viene a representar su cansancio con respecto a las múltiples críticas que recibió debido a su cambio radical en el estilo. De hecho, tras esta obra, tendremos que esperar casi una década, hasta 1935, para escuchar una nueva marcha de su autoría, un himno a Sevilla y su "Semana Mayor". De nuevo una obra romántica, para banda y coro, cuya dedicatoria la atesoran todas las Cofradías hispalenses.

Antes de concluir, un dato curioso. En 1938 sentó un precedente para la archifamosa obra de Abel Moreno, titulandola "Impresión de Jueves Santo (en Sevilla)". Algo que ni siquiera para Farfán era nuevo, aunque fuera el primero en ponerlo en práctica para banda de música, pues algo similar encontramos en la Suite para piano "Sevilla" de Turina, cuyo segundo número se titula "El Jueves Santo a Media Noche".






miércoles, 15 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: DEL VESTIDOR Y SUS FUNCIONES

Hoy nos escribe un buen amigo mío, estudiante de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, nazareno y vestidor de imágenes, Joaquín Bernal Ganga, y nos trae un tema que ha sido poco tratado en estas latitudes:

DEL VESTIDOR Y SUS FUNCIONES


A D. José Garduño, maestro de maestros

“Alfileres, encajes, sayas, mantos… Nada puede faltar a la hora de ataviar a la Madre, las camareras ya le han colocado las enaguas, la magia comienza a desbordarse en la sala en la que vestimos a la Señora.”
Así podríamos definir el momento en el que las labores del vestidor comienzan a desarrollarse tras la acción de las camareras, pero… ¿Qué es una camarera? ¿Qué es un vestidor? Veámoslo.

CAMARERA: mujer que ayuda a vestir a la imagen de la Virgen. Su deber es facilitar el trabajo del vestidor y ayudarle en cuanto necesite; bien sea suministrándole al artista los alfileres, los encajes y demás complementos, o colaborando directamente en la disposición de los mismos, siempre coordinada con el vestidor. Su gran misión es velar y guardar el patrimonio de la talla.

VESTIDOR: Persona que tiene por misión vestir externamente el aderezo de una Dolorosa, componiendo el tocado o colocando la mantilla, y dando forma al manto y la toca de sobremanto si la posee, así como disponer sobre la talla las joyas y demás aderezos.

Como vemos, una camarera (o camarero) no es un vestidor. Las funciones propias del vestidor debemos entenderlas como un “completar la imagen”. La talla de vestir se conforma de un 50% creado por el autor y otro 50% que crea en cada atavío el vestidor, de manera que, en el caso de tener una talla de no suficiente calidad, un buen vestidor siempre puede sacarle más partido para poder realzar la imagen y dotarla de una mayor dignidad; mientras que, si la Cofradía posee una magnifica obra y un mal vestidor, la talla quedaría incompleta, incluso podríamos llegar a decir que degradada en su calidad artística.

Las cofradías y hermandades deben por tanto buscar a esa persona que consiga dotar a la talla de ese carácter de “obra total” que busca el escultor. Incluso desde los tiempos del maestro Salzillo, cuyo mayor ejemplo de esa obra total sería su Dolorosa de la Cofradía de Jesús, ya que deja escrito como debe incluso ataviarse a la imagen de la Virgen de los Dolores y su forma de procesionar, rodeada por sus ángeles.

Y no podemos pensar que todas las imágenes pueden ser vestidas de la misma forma ni con el mismo tipo de vestuario, dependerá en gran medida de las características estilísticas de cada una de ellas. En la Semana Santa Ciezana se dan dos grandes estilos:

  1. El clásico murciano: que se basa, en el caso de las dolorosas (Dolorosa y Soledad), como decíamos, en las premisas que establece Salzillo, y, en el caso de las gloriosas (Amor Hermoso y Buen Suceso Coronada) en el atuendo típico de las imágenes de gloria del s.XVIII;
  2. El andaluz (Estrella, Mayor Dolor, Caridad y Gracia y Esperanza), creado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda para la Macarena sobre el año 1908 y sobre todo imitado en los tocados y vestimentas de José Garduño para la misma hermandad.
Este último es, quizás, el más repetido en las tallas de la Virgen y que, en la gran mayoría de los casos, desvirtúa las tallas, ya que en el intento (Pues en eso queda, en un intento), sea por la complejidad que le supone al vestidor o simplemente por un “no saber” cómo desarrollar las labores del vestir, no se lleva a cabo correctamente.

En el caso de las santas de vestir (Salomé, Cleofás y Magdalena) la vestimenta es más libre, sin un estilo propio, es decir, se pueden colocar mantos y sayas sin unas reglas ya escritas, ya que no responden a la misma iconografía de las imágenes de María.

Así mismo, me gustaría destacar que no debemos quedarnos con el “Esto se ha hecho siempre así”, “Esto no es Sevilla” y demás frases del diccionario nazareno que han dejado a tan buenos proyectos en el tintero, ya sea en cuanto a imaginería, orfebrería, bordados y sobre todo en el vestir, ya que si tanto empeño ponemos en nuestra procesión… ¿Por qué no ponerle el mismo empeño a nuestras imágenes tanto en la calle como en nuestras sedes?


Sirva este pequeño artículo para “llamar la atención” en defensa del patrimonio, ya que el vestir una imagen es un arte, y no vestirla adecuadamente es dejar una obra de arte totalmente incompleta.





viernes, 10 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: MÚSICA Y SEMANA SANTA II

Continuamos un viernes más con esta sección sobre música procesional y nos metemos hoy a hablar de Sevilla, pero no la Sevilla a la que hoy en día estamos acostumbrados, hablamos de:

SEVILLA ANTES DE SEVILLA

Gómez-Zarzuela, Turina y los Font

El siglo XIX toca a su fin, las cofradías comienzan a interesarse por la música y comienzan a aparecer las primeras grandes composiciones dedicadas a nuestra Semana Santa. En Sevilla, la Virgen del Valle acaba siendo la receptora de la "Marcha Lenta" que don Vicente Gómez-Zarzuela dedicara a su amigo Alberto Barrau. La hermandad del Valle, en su archivo, cuenta con un importante patrimonio de éste compositor, aunque ésta sea la única marcha de procesión que firma para esta cofradía, orquestada en 1901 para ser interpretada en el ofertorio de la Función Principal de la cofradía. Varias plegarias, motetes e incluso una magnífica misa para los cultos del Valle. Sin embargo, como todos sabemos, la obra de Gómez-Zarzuela es puramente romántica, digna de Chopin, Verdi o incluso Wagner.

Dos años después que Virgen del Valle, en 1899, un joven hermano del Señor de Pasión dedica a Nuestro Padre Jesús una Marcha fúnebre, de corte también romántico, una temprana obra de un compositor conocido por sus obras para piano y para orquesta, un compositor de los llamados nacionalistas españoles. Quizás por esta "Marcha Fúnebre a Nuestro Padre Jesús de la Pasión" no lo conozcais, pero si hablamos de "La Procesión del Rocío", "Canto a Sevilla" o "Margot" pronto podremos reconocerlo: Joaquín Turina. En sus obras aparecen elementos típicos del folklore andaluz, tanto en la armonía como a nivel melódico (saetas, canciones populares...). En sus distintas obras orquestales y pianisticas aparecen menciones a la Semana Santa, recordando principalmente los cantos de los saeteros y los típicos toques de cornetas. Sin embargo, en sus marchas y en las adaptaciones que se han hecho de "Noche del Jueves al Viernes Santo" de la ópera Margot y "Jueves Santo a Media Noche" (Original para piano), así como en las plegarias compuestas para distintas hermandades, sigue los cánones románticos que ya utilizó en la primera marcha que nombrábamos.

Sin embargo, es imposible hablar de esta época sin hablar de la familia que fundó y sentó las bases de la música procesional sevillana: la familia Font. José Font Marimont compone una de las marchas antológicas, una de las primeras obras maestras del género: la Quinta Angustia. Su hijo, Manuel Font Fernández de la Herranz, aunque como compositor sólo cree tres marchas, también de corte fúnebre romántico. realizará una gran labor instrumentando varias marchas, entre ellas la antes citada de Turina y "Amarguras" obra de su hijo Manuel Font de Anta y que ha sido considerada como el verdadero himno de la Semana Santa Sevillana, algo chocante a día de hoy dado ese carácter sobrio que tiene. No obstante, son estos dos, padre e hijo, los que sirvan de precedente a Manuel López Farfán, verdadero creador de la marcha de palio (y del cual hablaremos en esta sección), introduciendo esos elementos que Turina utilizó en sus obras: saetas, armonías típicas del flamenco, etc... De hecho, una de las marchas más conocidas de esta saga es "Soleá, dame la mano", inspirada a de Anta por un preso que le cantó una saeta a la Esperanza de Triana a su paso por la carcel del pópulo que decía: "Soleá, dame la mano a la reja de la carse, que tengo muchos hermanos huerfanos de pare y mare".

Ya que el resto son más conocidas, hoy os dejamos para escuchar la "Marcha Fúnebre a Nuestro Padre Jesús de la Pasión" de Joaquín Turina Pérez.




miércoles, 8 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: REMEMBRANZA COFRADE

En la precuaresma de este año 2017 ha tenido lugar un evento histórico. Por primera vez en décadas, los titulares de las cofradías decanas de la Muy Noble y Leal Villa de Cieza, la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Real, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de María Santísima de la Soledad se reunieron en el Altar Mayor de la basílica de Nuestra Señora de la Asunción para presidir una Eucaristía en memoria de aquellos novenarios que, hasta la Guerra Civil Española, se daban en honor de ambas imágenes.

Si bien es cierto que ambos novenarios eran consecutivos y no uno sólo, ambas cofradías costearon el altar que ocupaban durante los mismos, un altar que se quiso recrear en el lado de la epístola de a basílica. Vestía el Nazareno su túnica más antigua, la que, durante todo el año, luce en su capilla, una túnica de terciopelo morado y bordada en hilo de oro a mediados del s.XIX, la famosa desaparecida en guerra y encontrada en el palmar; así como su Corona de Espinas, la que luce cada Viernes Santo en la Mañana aunque, esta vez, sin su Cruz a cuestas. Y la Soledad, resplandeciente en su dolor, pudo observarse como pocas veces se ha podido, casi a ras de suelo, sin las múltiples tulipas de su esplendoroso trono, sin la gran diadema de procesión y sin el pesado manto bordado. Tan sólo una delicada saya blanca con flores moradas, un sencillo y bello manto negro brocado, perteneciente a su antecesora y una pequeña diadema dorada, también perteneciente a la antigua imagen. Así, su bellísimo rostro, de influencias salzillescas, pudo ser contemplado tal como don Juan González Moreno lo concibió en su taller.

La misa, solemnizada por el sonido del órgano (tocado por un servidor), transcurrió con elegancia y sobriedad, sin gastar saliva en vanos discursos, tan sólo hablando para alabar a Cristo y a su Santísima Madre.


Miradlas Bien! Ante las imágenes de Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad sintieron nuestros antepasados las más intensas punzadas de salvadora contrición, de compasión, amor y confianza. Ante éstas, aprendamos todos a ser agradecidos a quienes tanto sufrieron por nuestra redención." 
 







viernes, 3 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: MÚSICA Y SEMANA SANTA

Esta cuaresma vamos a hablar de un temita que siempre está de boca en boca, que crea polémicas e incluso disputas, del que siempre se puede debatir y en constante crecimiento y ebullición: 

MÚSICA Y SEMANA SANTA

En esta sección, que publicaremos cada viernes, un pequeño artículo hablando de la historia de este género, desde sus primeros pasos hasta el día de hoy. Es un tema amplio y que, si Dios nos lo permite, se mantendrá durante bastante tiempo.

EL NACIMIENTO DE UN GÉNERO

Lo que hoy día conocemos como "marcha procesional" (para banda de música), surge como digna heredera de la música fúnebre, conforme esta se entendía en el s.XIX. Haendel, Bach, Purcell, Albinoni... todos ellos grandes nombres del Barroco (periodo musical entre 1600 aprox. y 1750) y que en sus obras ya utilizaron distintos recursos expresivos, heredados a su vez del Renacimiento italiano. Un ejemplo es el uso de notas a contratiempo para simular el transcurrir pesado de un cortejo fúnebre. Sin embargo, no es hasta el Romanticismo (siglo XIX) que se asientan realmente las bases de la música fúnebre. La estructura formal de la marcha, la armonía típica utilizada... Todos estos fundamentos quedan sentados, podríamos llegar a afirmar, con Beethoven en obras como la Sonata Patética para piano y, más especialmente, el segundo movimiento de su 3ª Sinfonía la "Heróica". Es de éste tipo de obras, asi como de adaptaciones a banda de música de fragmentos de óperas, sonatas de piano, etc, de donde se comienza a sacar material para ser interpretado tras los pasos de Semana Santa. De hecho, el autor del que hoy vamos a hablar, fue el primero en adaptar una de las más famosas obras en el mundo cofrade: la marcha fúnebre de la ópera "Ione" de Enrico Petrella.

Al contrario de lo que pudiera parecer, aunque Sevilla es cuna y culmen de gran parte de la música procesional, es en Castellón donde nace el primer compositor conocido de música expresamente para estos desfiles. Fundador de la revista "Eco de Marte", para difusión de partituras, director de bandas militares durante la primera guerra Carlista, encarcelado e indultado tiempo después gracias a sus méritos musicales, tras lo cual pasaría a ser director de la Banda de la Guardia Real de Madrid. José Antonio Cándido Gabaldá y Bel.

La primera marcha conocida, tanto de él mismo como de todo el género, es la Guirnalda, cuyas partituras, así como del resto de sus obras conocidas, se encuentran en la Biblioteca Nacional. Esta fechada en 1863, pero este es tan solo el año de la edición, ya que podría ser anterior, en concreto de la década de 1850, dada la ausencia de saxofones, un instrumento que comenzaría a extenderse a partir de 1866.



miércoles, 1 de marzo de 2017

CUARESMA 2017: EL COFRADE

1 de Marzo de 2017: Comienza la Cuaresma
1 de Marzo de 2017: Vuelve Pensamientos de un Ciezano con un artículo que titulamos:

EL COFRADE

Cuaresma, ese tiempo de soñar, pero de soñar entre el sueño y la vigilia, en esa nebulosa con olor a incienso que nos envuelve cuando ya el día está a punto de despertar... y ese día no es otro que Domingo de Ramos, el día en que ya no es tiempo de soñar ni de dormir, sino de despertar y de vivir. La cuaresma son, en fin, cuarenta día de preparativos, cuarenta días para limpiar los tronos y enseres, para vestir las imágenes de Nuestro Señor, su Santísima Madre y los Santos, para desempolvar las túnicas, preparar las colgaduras y poner a punto la casa para esos días de puertas abiertas. Pero. más que para eso, son cuarenta días para desempolvar ese viejo evangelio y releer los casi olvidados versículos de la Pasión de Nuestro Señor, de limpiar nuestra alma, poner en orden nuestras vidas y vestirnos con las mejores galas que podemos: las buenas obras, limosnas, ayuno y oraciones.

Ahora os estaréis preguntando por qué desvío el tema de la exaltación de nuestra Semana Mayor, dejo de hablar de esas cosas que tanto nos gustan y que nos traen nostalgias de Pasión. Pues es muy sencillo. Desde hace tiempo me vengo percatando de que no están las cosas claras a este respecto. Muchas veces desde este blog he defendido las mil virtudes de la Semana Santa, he hablado de arte, de tradición, de trabajo duro y de belleza, pero siempre ha quedado clara una cosa: la Semana Santa sin Dios y, por consiguiente, sin su Iglesia, no es más que folklore y, si quitamos a la Religión de esta ecuación, pierde todo su sentido la fiesta y daría igual vestir la túnica que el traje de huertano o un disfraz de carnaval que quedaría todo en una mera diversión mundana... y la Semana Santa es mucho más que eso.

¿Qué es lo que de verdad importa? ¿La procesión? ¿Que las imágenes sean más o menos bellas? ¿Que el trono vaya mejor o peor engalanado? En verdad os digo que nada de esto importa si Dios no es el destinatario último de nuestros esfuerzos. Dios es Amor, la biblia lo dice, está llena de muestras de su divino Amor, tan grande que llegó a entregarnos en sacrificio a su Hijo Unigénito quien, antes de volver al Padre nos mandó tres cosas fundamentales: Que nos amáramos como hermanos, que permaneciéramos juntos en la comunión de la oración como hermanos, y que lleváramos su Evangelio, su Buena Nueva, a todos los pueblos para que así, todos los hombres fuéramos por fin hermanos. Y hermanos somos en Cristo todos los Cristianos, y en especial los cofrades que vemos en nuestras cofradías y hermandades una familia en la que apoyarnos y por la que, unidos, trabajar para mayor gloria de Dios.

El buen cofrade no es el que no se pierde ni un acto, ni el que no se quita la túnica entre Viernes de Dolores y Domingo de Resurrección, ni el que se pasa todo el año viendo vídeos y protagonizando tertulias pasionarias. El buen cofrade no se divierte en polémicas vacuas, no se enemista con sus hermanos por estar agrupados bajo una advocación diferente y, sobre todo, no olvida a Cristo en ningún momento. ¿Sómos nosotros así?¿Somos los hipócritas que los detractores de esta fiesta creen o vivimos plenamente los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo como buenos Hijos de Dios, Cristianos Cofrades?

Cristo nos mandó evangelizar a las gentes, y qué mejor forma que con nuestro ejemplo, acudiendo regularmente a reencontrarnos con nuestros hermanos y con Cristo, presente en la Eucaristía, y, especialmente en los días que conmemoramos su Entrega por nosotros en la cena de Jueves Santo, su Muerte Salvadora el Viernes Santo y su gloriosa Resurrección la noche del Sábado al Domingo. Después de haber cumplido con estos preceptos, podremos salir a las calles a llevar esa Buena Noticia a aquellos que se han alejado de Dios, y ¿qué mejor forma que llevándoles la muestra gráfica del Amor de Cristo que son las procesiones? Cuantas más procesiones, mejor, más posibilidades de atraer a nuestros hermanos perdidos por los azares del mundo hacia Cristo. Pero siempre recordando que en la imagen se ve lo que no está y que es en el Sagrario donde REALMENTE ESTÁ lo que no se ve.

Asi que, hermanos, os invito esta cuaresma a preparar bien vuestra alma y a reconciliaros con Dios y su Iglesia para poder vivir plenamente la Semana Santa



domingo, 26 de febrero de 2017

REDES COFRADES VUELVE

Domingo de carnaval, disfraces, jolgorio... pero lo importante no es eso, lo importante es que solo quedan dos días para que entre la Cuaresma de nuevo y, con ella, vuelve el programa youtuber cofrade ciezano: Redes Cofrades, tu rinconcito cofrade en la inmensidad de internet. Y vuelve para quedarse...

Cada Viernes de esta cuaresma tendremos vídeo en el canal, hablando de música, patrimonio y demas cosicas relacionadas con Cieza y la Semana Santa. 


Una producción de Pensamientos de un Ciezano
Presentador y guiones: Antonio Jesús Hernández Alba
Edición y Montaje: Antonio Camacho García

sábado, 26 de noviembre de 2016

MIRADAS DE PASIÓN 2

En vista de que este proyecto fotográfico ha gustado, os traemos una segunda parte de:

MIRADAS DE PASIÓN

Los ojos de la Semana Santa de Cieza

Sayones con gesto de ira, un centurión que se convierte a la fe por atravesar el costado del Salvador, reflejándose esa conversión en sus ojos, la mirada transida de dolor en todas sus formas de una Madre al perder a su Hijo, la mirada del Hijo, serena y decidida al llegar a Jerusalén, afligida y desesperada al recibir los suplicios y llena de gloria y amor al revelarse resucitado a la Magdalena. Las manos de los distintos imagineros que han trabajado para Cieza nos han dejado miles de mensajes en tan sólo unos centímetros cuadrados en los rostros de nuestras imágenes: la nobleza del sacrificio, la belleza del amor entregado, el dolor de una Madre que sufrió lo indecible, la frustración y la desesperación de los que no saben o no quieren reconocer a Dios en sus vidas y, por lo tanto, son incapaces de amar.

Todo esto y mucho más se puede extraer de estas miradas.


Como en la edición pasada, lo dejamos como un pequeño juego, a ver si sois capaces de reconocer todas las imágenes.

Un par de pistas: hay varios pasos infantiles, varias imágenes que ya no desfilan y alguna que otra imagen que no ha llegado a salir durante la Semana Santa.